miércoles, 27 de octubre de 2010

Eh, contente, no la mates

No, por favor, ya no lo hagas. Toma todo lo que desees. Destrúyelo todo, acaba con todo. No aguanto un golpe más. Piensa en el niño… hazlo por él. No por mí, nunca por mí. Apiádate de él y de que mañana debo llevarlo a la escuela, hacer el sándwich, abrazarlo y convencerlo de que levantarse por la mañana sirve para algo. ¿No te das cuenta? Debo estar completa para que no sospeche: el Diablo lo acecha como a mí, como a ti, y debo evitar que abra la puerta. ¿Quieres el auto? Llévatelo. Aquí están las llaves del departamento… Mi sueldo del mes… Todo, todo, todo, acaba con todo. Quema los muebles. Inunda la sala. No me resisto al asalto. Estoy de rodillas, seré tu esclava. Déjame morir de a poco diariamente durante los años que deba seguir actuando. No puedo acabar ahora, ¿que sería de él? Suficiente tengo con seguir viva hasta entonces como para pretender que puedo hacerlo en pedazos. Entiende que soy débil. Mucho. Los vidrios me cortan. Sangro igual que cualquiera a pesar de ser madre. Sobre todo por ser madre... ¿Olvidas que debo arropar cada noche a una criatura que cree en el ratón de los dientes y en que los reyes magos traen literas? ¿Que no lograría ser verosímil si estoy llorando? Ten piedad de mí, por él. Siempre por él. ¿Te molestan los gatos? Desuéllalos. Borra cada letra de mis libros. Olvida de una sola vez todo lo mío. Haré cuanto pidas, seré muda; pero deja ya, por favor, te imploro, de pisotear el trozo de corazón que aún me queda. Lo que me dejaste es poco pero me mantiene en el papel. Me sirve para inhalar sin intoxicarme con cada segundo. Le sirve a él. ¿Por qué no te das cuenta?

3 comentarios:

Karla dijo...

Sí, estoy triste.

quique et alia dijo...

Se oye como si te hubieras peleado con el papá.

¡Renovaste tu blog!

Karla dijo...

jajaja. Sí, parece que me peleé, verdad? Quizá fuese así en verdad.

Le cambié la cara al blog porque estaba muy feliz y ya me había caído mal.